Casas de acogida

Necesitamos casas de acogida. No tenemos refugio y las casas de acogida son nuestro medio para rescatar animales que lo necesitan y darles una nueva oportunidad. Sólo necesitamos un hueco en tu casa y tu familia hasta que encontremos un hogar definitivo a ese animal. Si no puedes tener animales para toda su vida y solo de forma puntual o bien puedes hacerles un hueco en tu casa junto a los tuyos puedes tener a un animal de acogida en tu casa. 

¿Tiene algún coste hacerse casa de acogida?

Las familias de acogida ayudaran a los animales a socializarse proporcionándoles una mejor vida, dándoles cariño y educándolos. La asociación se encargará de los gastos económicos que se deriven del animal, así como alimentación, tratamientos veterinarios, medicamentos, transporte, etc. Hacerse casa de acogida es una buena opción para aquellas personas que no puedan adoptar.

                         La maravillosa experiencia de dar sin esperar recibir

                                    (Laura Trillo www.terapiafelina.com)

He escuchado muchas veces estas frases: "Yo no puedo ser casa de acogida porque me los quedaría a todos", "es que me da tanta pena que luego se vaya que no puedo ser casa de acogida". Quizás no nos hemos parado a pensar que podamos estar siendo egoístas, no estamos mirando por el animal. Justo necesitan lo contrario, hay miles de gatos y perros abandonados en las calles y perreras que no tienen una oportunidad de sobrevivir porque no hay lugares donde puedan vivir. Las protectoras de animales sabemos que están a tope, en las perreras los están sacrificando a diario. ¿Pero nos da pena meter al animal en nuestra casa de forma temporal, que es justo lo único que le salvaría la vida?

Esto no es una crítica, sino un intento de abrir los ojos a todos. La función de una casa de acogida temporal, es sacar a un animal de la calle, cuidarlo y recuperarlo si está enfermo, y cuando esté en condiciones de irse y le salga una familia, irse a vivir su vida, dejando así un hueco en nuestra casa para el siguiente animal necesitado.

Casi todas las casas de acogida tenemos animales propios, digamos que nuestro "cupo" está completo, y tenemos algún hueco libre para algún animal que lo necesite. Mientras está ocupado ese hueco no recogemos más, y cuando el animal se vaya a su nueva familia, podemos ayudar al siguiente animal. Si nos quedamos al animal, ayudaremos a uno, pero de la otra manera, podremos ayudar a cientos a salir adelante.

Ser casa de acogida implica una responsabilidad y una entrega total, cuidando al animal como si fuera nuestro pero sabiendo que algún día se irá. Esto no debe significar pena, sino todo lo contrario: hemos sacado un animal adelante, que de no ser por nosotros no habría podido sobrevivir, le hemos recuperado, educado, y ahora tiene un hogar con otras personas como nosotros que lo querrán igual o más.

Otro error que solemos cometer las casas de acogida es pensar que el animal está mejor con nosotros que con cualquier otra persona, amplificando así la sensación de dolor por la marcha del animal a un nuevo hogar, y esto no es cierto. Hay familias maravillosas que cuidarán de él mejor que nosotros incluso, y nosotros volveremos a tener un lugar libre para otro animal que está a la espera de que alguien lo encuentre y le salve la vida.

Ser casa de acogida es una de las experiencias más bonitas, maravillosas y gratificantes de la vida, estás ayudando a un animal desinteresadamente, por amor, le das todo y lo cuidas como si fuera tuyo, y tienes la capacidad de saber decir adiós, desearle lo mejor y ocuparte de otro animal que lo necesita más, sin pensar en tí.

Nunca se olvida ni un sólo animal que pasa por nuestra casa, todos han formado parte de nuestra familia durante un tiempo, siempre los recordamos entre lágrimas, pero son de alegría, porque nos sentimos orgullosos de haber hecho posible que hoy en día ese animal esté viviendo una vida plena y feliz. Sin nosotros no hubiera sido posible.

Así es que este texto se convierte en un llamamiento a todas esas personas que piensan que no podrían ser casa de acogida, sí que puedes, sólo tienes que pensar que ese animal lo que necesita es tu ayuda temporal, no quedarse contigo, ya que su nueva familia le está buscando y le encontrará. Animo a todos a ponerse en contacto con alguna asociación y ofrecer su ayuda, todos podemos.

Si tenemos otros animales tenemos que pensar si podríamos acoger gatos adultos, o perros, o también otro tipo de animales que necesitan acogida, cuánto tiempo podemos dedicarles, si podemos coger animales que necesitan reposo después de una cirugía, o un animal viejito, o gatitos o cachorros que necesitan crecer en un entorno familiar, sin riesgo de contraer enfermedades. Tenemos que ser cuidadosos para que nuestros animales no se estresen por la presencia del animal de acogida, por eso debemos estudiar qué animal, de qué edad o cuántos podríamos acoger.

Otra posibilidad es acoger a un animal muy viejito por ejemplo, que vive en una protectora de animales y es muy triste que no tenga la opción de conocer una familia nunca y morir allí. De nuevo sin ser egoístas, podemos ofrecer nuestra casa, nuestro amor y cuidados a un viejito y que viva lo que tenga que vivir, pero que viva con dignidad y todo el amor que se merece. Hay asociaciones que tienen programas de acogida para animales mayores, y de verdad es una experiencia preciosa aunque pueda resultar dura, siempre contarás con el apoyo de muchas personas que realizamos la misma labor.

Esta es la maravillosa experiencia del amor, dar sin esperar recibir, dar porque amas al animal y deseas verlo recuperado, contento, y que olvide el abandono y maltrato que haya podido sufrir, este es el trabajo de las casas de acogida y queremos que al menos una vez lo experimentes, porque una vez que lo hagas, volverás a hacerlo de por vida. Cada animal es especial y siempre los recordaremos, nos emocionamos al pensar en ellos pero siempre estamos orgullosos del tiempo, esfuerzo y lágrimas que les dedicamos, con sólo verles en una foto tan felices viviendo su vida, podemos estar satisfechos: nuestro trabajo está bien hecho, a por el siguiente.

 

Laura Trillo Carmona, terapeuta de gatos
laura@terapiafelina.com / 652 92 78 30

 

Ponte en contacto con nosotros: info@rivanimal.org

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